¿Qué son?

En su gran mayoría, las enfermedades cardiovasculares se generan cuando las arterias se estrechan y se obstruyen por causa de uno o más factores. La sangre deja de circular libremente por varias causas. La mayoría de los factores de riesgo para las enfermedades cardiovasculares se pueden modificar.

Los factores de riesgo son condiciones que aumentan la probabilidad de presentar enfermedad cardiovascular.

Las dos primera causas de mortalidad dentro de las enfermedades cardiovasculares son la enfermedad cerebrovascular (ACV)  y enfermedad isquémica del corazón (infarto de miocardio).

Datos de interés

El 27,3% de las muertes en Uruguay son por enfermedad cardiovascular.*

La mortalidad prematura (de 30 a 69 años de edad) por enfermedad cardiovascular presenta una tendencia decreciente.

9370

Según los últimos datos estadísiticos en 2016 fallecieron 9370 personas por enfermedad cardiovascular en el Uruguay.

Estas defunciones tienen un comportamiento estacional, con un aumento en los meses fríos (ver gráfica).

Es la primer causa de muerte tanto en hombres como mujeres.

Fuente: *MSP

Factores de riesgo:

TABAQUISMO

El consumo de tabaco es el principal factor de riesgo para la enfermedad vascular. Cambiar el comportamiento respecto al cigarro es fundamental para lograr una mejor salud cardiovascular. A nivel mundial el tabaquismo es la principal causa de muerte evitable. La mitad de las personas que fuman morirán por esta causa y la expectativa de vida de un fumador puede reducirse hasta 25 años. Dejar de fumar es posible y es la mejor decisión que podés tomar por tu salud y la de tu familia

ALIMENTACIÓN INADECUADA

No solo el exceso de peso es un problema, también lo es la mala alimentación. Para alimentarte adecuadamente recomendamos consumir más alimentos naturales variados. ¿Cuántas frutas y verduras comés al día? La recomendación es consumir al menos 5 diarias:  verduras en almuerzo y cena, y además 3 frutas en el día, no es difícil llegar.

Leé las etiquetas. Elegí cocinar y comer alimentos reducidos en sal o sodio. Evitá la grasa trans y saturada. Elegí usar menos azúcar y comer menos productos dulces, solo dan caries y kilos.

Cada cambio en favor de tu salud siempre es oportuno y suma. Por eso, planificá, comprá alimentos y prepará las comidas pensando en tu corazón.

EXCESO DE PESO

La obesidad es una enfermedad en sí misma que requiere asumir esa condición e incorporar un plan de vida saludable. Bajar entre el 5 y 10% del peso traerá beneficios para tu salud. Conseguir y mantener en el tiempo un peso saludable contribuirá al bienestar general y a proteger el corazón. Pequeñas reducciones en el peso ya son beneficiosas. Un programa de alimentación y actividad física personalizado, guiado por un profesional que contemple la situación individual, es lo mejor para bajar de peso.

El exceso de peso no es cosa de grandes.  Los niños pequeños y escolares presentan sobrepeso y esto se ve asociado a presión elevada  y a  predisposición a ser diabético en edad temprana.

SEDENTARISMO

El sedentarismo se refiere a la inactividad física. Es decir, realizar tareas que consumen muy poca energía, como mirar televisión o trabajar sentado. ¿Cuántas horas diarias le dedicás a estas actividades?

Hacer actividad física te hace sentir y ver mejor. Al mismo tiempo, te brinda beneficios para tu salud. Moverte regularmente reduce el riesgo de presión arterial alta, ataque cardíaco y ataque cerebral; entre muchas otras enfermedades.

No es imprescindible asistir a un gimnasio o correr de forma intensa para realizar actividad física. Probá sustituir los motores por la bici o la caminata en viajes cortos. Bailá, y, en lugar de tomar el ascensor, elegí las escaleras. Proponé incorporar pausas activas en tu trabajo. ¿Qué son? Mirá el video aquí.

HIPERTENSIÓN

La presión arterial alta, también conocida como hipertensión, implica que la sangre que corre a través de las arterias lo hace con demasiada fuerza y ejerce presión sobres sus paredes. La hipertensión arterial no suele presentar síntomas. 4 de cada 10 uruguayos sufre de hipertensión arterial y sólo la tercera parte lo sabe y se trata. La hipertensión se puede controlar con una alimentación adecuada y actividad física. Aunque a veces es necesario, además, tomar medicamentos regularmente. Aprovechá esta semana para conocer tus números.

DIABETES

La diabetes es una enfermedad crónica que se caracteriza por el aumento sostenido del azúcar (glucemia) en sangre. Empiece hoy a adoptar estilos de vida saludables como por ejemplo realizar actividad física regularmente, comer sano, bajar de peso y dejar el tabaquismo.

Previo a la Diabetes se pueden presentar prediabetes, intolerancia a la glucosa o resistencia a la insulina.  Si se está en esta situación,  es posible alejarse del riesgo de tener un diagnóstico de diabetes si se baja de peso, se mejora la alimentación especialmente evitando azúcar, harinas refinadas, alcohol  y se aumenta el ejercicio.

ESTRÉS

Actualmente se sabe que el estrés constituye un factor de riesgo para las enfermedades cardiovasculares, así como un desencadenante de eventos de este tipo como son el infarto agudo de miocardio. El estrés tiene un efecto directo en la constricción de vasos sanguíneos, en la presión arterial elevada, y una mayor formación de coágulos sanguíneos. Además en forma indirecta suele favorecer que no se mantenga un estilo de vida saludable.

COLESTEROL ALTO

Tener el colesterol alto puede provocar un infarto o ataque cerebral. El exceso de colesterol se va depositando en las paredes de las arterias obstruyendo así la circulación de la sangre, limitando la llegada de oxígeno y nutrientes a los órganos. Si esto ocurre en el corazón sufrirá un infarto, si le sucede al cerebro tendrá un accidente cerebrovascular. Las claves para reducir el colesterol son: actividad física regular, alimentación saludable, dejar de fumar y bajar el sobrepeso.

Hipercolesterolemia Familiar

Programa Nacional de Detección Temprana y Atención de Hipercolesterolemia Familiar (HF), ley N°18996

La Hipercolesterolemia Familiar (HF) es una enfermedad hereditaria, por lo tanto afecta familias. Causa un nivel muy alto de colesterol en sangre, específicamente el colesterol LDL y un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular precoz y muerte prematura en los adultos jóvenes. Es la causa más común de colesterol elevado en niños.

La Hipercolesterolemia Familiar es producida por una mutación en el gen que codifica el receptor del LDL (rLDL) localizado en el cromosoma 19. Esta mutación genera un receptor de LDL defectuoso, lo que hace que el cuerpo se vuelva incapaz de metabolizar y eliminar el colesterol de la sangre, depositándose paulatinamente en las paredes arteriales.

La HF no tratada predice el infarto y las enfermedades coronarias más que otros factores de riesgo. Por esa razón es fundamental generar un diagnóstico temprano y llevar a cabo un tratamiento de manera continua.

La HF es una enfermedad silenciosa desde la infancia. Si no se trata, se estima que casi el 50% de quienes tienen HF sufrirán un infarto antes de los 50 años.La ausencia de un diagnóstico y tratamiento se asocia con un acortamiento de la esperanza de vida en torno a 20-30 años.
Se estima que en Uruguay hay entre 5000 y 8000 personas que tienen HF.
Un diagnóstico temprano, un tratamiento adecuado y la toma de conciencia y responsabilidad ante la enfermedad prolongan los años de vida de aquellos que la padecen y evitan los eventos cardíacos.

¿Cuándo debemos sospechar de una HF?

Cuando existe historia de eventos cardiovasculares severos en familiares directos (muerte súbita, infarto, dolor precordial, intervenciones arteriales como bypass o stents, claudicación intermitente, enfermedad carotídea, accidente vascular encefálico, aneurisma de aorta abdominal).
Si una persona sufre un evento cardíaco o dolor precordial antes de los 50-60 años, puede deberse a un colesterol elevado y es importante investigar el perfil lipídico de toda la familia.
Cuando se encuentran valores de colesterol total y colesterol LDL elevadores con triglicéridos normales.

Los niveles de colesterol a partir de los cuales pensamos en una HF son:

Colesterol Total

Colesterol-LDL
Niño/Joven

>260 mg/dl

>260 mg/dl
Adulto >290 mg/dl >190 mg/dl

Hay algunos signos físicos que nos pueden hacer sospechar de una HF, como por ejemplo: Acumulación de colesterol como engrosamiento de tendones, manos, tobillo, pequeñas placas perioculares o el arco corneal, un anillo de color grisáceo en el exterior de la córnea.