¿Qué son?

En su gran mayoría, las enfermedades cardiovasculares se generan cuando las arterias se estrechan y se obstruyen por causa de uno o más factores. La sangre deja de circular libremente por varias causas. La mayoría de los factores de riesgo para las enfermedades cardiovasculares se pueden modificar.

Los factores de riesgo son condiciones que aumentan la probabilidad de presentar enfermedad cardiovascular.

Las dos primera causas de mortalidad dentro de las enfermedades cardiovasculares son la enfermedad cerebrovascular (ACV)  y enfermedad isquémica del corazón (infarto de miocardio).

Datos de interés

El 26,3% de las muertes en Uruguay son por enfermedad cardiovascular.*

La mortalidad prematura (de 30 a 69 años de edad) por enfermedad cardiovascular presenta una tendencia decreciente.

8718

Según los últimos datos estadísiticos en 2017 fallecieron 8718 personas por enfermedad cardiovascular en el Uruguay.

Estas defunciones tienen un comportamiento estacional, con un aumento en los meses fríos (ver gráfica o ver calendario).

Es la primer causa de muerte tanto en hombres como mujeres.

Fuente: *MSP

Factores de riesgo:

TABAQUISMO

El consumo de tabaco es el principal factor de riesgo para la enfermedad vascular. Cambiar el comportamiento respecto al cigarro es fundamental para lograr una mejor salud cardiovascular. A nivel mundial el tabaquismo es la principal causa de muerte evitable. La mitad de las personas que fuman morirán por esta causa y la expectativa de vida de un fumador puede reducirse hasta 25 años. Dejar de fumar es posible y es la mejor decisión que podés tomar por tu salud y la de tu familia

ALIMENTACIÓN INADECUADA

No solo el exceso de peso es un problema, también lo es la mala alimentación. Para alimentarte adecuadamente recomendamos consumir más alimentos naturales variados. ¿Cuántas frutas y verduras comés al día? La recomendación es consumir al menos 5 diarias:  verduras en almuerzo y cena, y además 3 frutas en el día, no es difícil llegar.

Leé las etiquetas. Elegí cocinar y comer alimentos reducidos en sal o sodio. Evitá la grasa trans y saturada. Elegí usar menos azúcar y comer menos productos dulces, solo dan caries y kilos.

Cada cambio en favor de tu salud siempre es oportuno y suma. Por eso, planificá, comprá alimentos y prepará las comidas pensando en tu corazón.

EXCESO DE PESO

La obesidad es una enfermedad en sí misma que requiere asumir esa condición e incorporar un plan de vida saludable. Bajar entre el 5 y 10% del peso traerá beneficios para tu salud. Conseguir y mantener en el tiempo un peso saludable contribuirá al bienestar general y a proteger el corazón. Pequeñas reducciones en el peso ya son beneficiosas. Un programa de alimentación y actividad física personalizado, guiado por un profesional que contemple la situación individual, es lo mejor para bajar de peso.

El exceso de peso no es cosa de grandes.  Los niños pequeños y escolares presentan sobrepeso y esto se ve asociado a presión elevada  y a  predisposición a ser diabético en edad temprana.

INACTIVIDAD FÍSICA Y SEDENTARISMO

El sedentarismo se refiere a la inactividad física. Es decir, realizar tareas que consumen muy poca energía, como mirar televisión o trabajar sentado. ¿Cuántas horas diarias le dedicás a estas actividades?

Hacer actividad física te hace sentir y ver mejor. Al mismo tiempo, te brinda beneficios para tu salud. Moverte regularmente reduce el riesgo de presión arterial alta, ataque cardíaco y ataque cerebral; entre muchas otras enfermedades.

No es imprescindible asistir a un gimnasio o correr de forma intensa para realizar actividad física. Probá sustituir los motores por la bici o la caminata en viajes cortos. Bailá, y, en lugar de tomar el ascensor, elegí las escaleras. Proponé incorporar pausas activas en tu trabajo. ¿Qué son? Mirá el video aquí.

HIPERTENSIÓN

La presión arterial alta, también conocida como hipertensión, implica que la sangre que corre a través de las arterias lo hace con demasiada fuerza y ejerce presión sobres sus paredes. La hipertensión arterial no suele presentar síntomas. Casi 4 de cada 10 uruguayos sufre de hipertensión arterial y sólo la tercera parte lo sabe y se trata. La hipertensión se puede controlar con una alimentación adecuada y actividad física. Aunque a veces es necesario, además, tomar medicamentos regularmente. Aprovechá esta semana para conocer tus números.

DIABETES

La diabetes es una enfermedad crónica que se caracteriza por el aumento sostenido del azúcar (glucemia) en sangre. Empiece hoy a adoptar estilos de vida saludables como por ejemplo realizar actividad física regularmente, comer sano, bajar de peso y dejar el tabaquismo.

Previo a la Diabetes se pueden presentar prediabetes, intolerancia a la glucosa o resistencia a la insulina.  Si se está en esta situación,  es posible alejarse del riesgo de tener un diagnóstico de diabetes si se baja de peso, se mejora la alimentación especialmente evitando azúcar, harinas refinadas, alcohol  y se aumenta el ejercicio.

ESTRÉS

Actualmente se sabe que el estrés constituye un factor de riesgo para las enfermedades cardiovasculares, así como un desencadenante de eventos de este tipo como son el infarto agudo de miocardio. El estrés tiene un efecto directo en la constricción de vasos sanguíneos, en la presión arterial elevada, y una mayor formación de coágulos sanguíneos. Además en forma indirecta suele favorecer que no se mantenga un estilo de vida saludable.

COLESTEROL ALTO

Tener el colesterol alto puede provocar un infarto o ataque cerebral. El exceso de colesterol se va depositando en las paredes de las arterias obstruyendo así la circulación de la sangre, limitando la llegada de oxígeno y nutrientes a los órganos. Si esto ocurre en el corazón sufrirá un infarto, si le sucede al cerebro tendrá un accidente cerebrovascular. Las claves para reducir el colesterol son: actividad física regular, alimentación saludable, dejar de fumar y bajar el sobrepeso.

CONSUMO NOCIVO DE ALCOHOL

¿El consumo de alcohol afecta la salud?

Sí. Sin duda la repercusión es importante en la salud individual tanto en enfermedades agudas como crónicas. Además tiene un costo muy grande que tiene para la salud familiar desde los problemas vinculares, de violencia entre otros.

Para la enfermedad coronaria el consumos de pequeñas cantidades de alcohol podría reducir el riesgo, solo en algún grupo de personas y que toman de una manera  determinada, luego de esto cualquier consumo aumentaría los riesgos. Sin embargo para otras enfermedades cardíacas cualquier consumo tiene riesgos.

Los efectos protectores que se le atribuyes a esa cantidad de alcohol, se igualan y superan con la adopción de estilos de vida saludables como son realizar periódicamente actividad física, no fumar, tener un alimentación saludable.

CONTAMINACIÓN DEL MEDIO AMBIENTE

La contaminación del aire representa un importante riesgo medioambiental para la salud, se reconoce generalmente el efecto respiratorio pero el impacto que tiene la contaminación del aire  sobre las enfermedades cardiovasculares en importante por los cual las acciones de prevención son de real importancia.

Se conoce que los mecanismos que desencadenan los efectos nocivos de la contaminación del aire son muy variados (la inducción de estrés oxidativo, la inflamación sistémica, disfunción endotelial, aterotrombosis y arritmogénesis) y ello predispondrán el desarrollo y a la mortalidad por las enfermedades cardiovasculares. Estos efectos están desencadenados tanto por los materiales particulados presente en la contaminación como de los gases contaminados sobretodo el dióxido de azufre (SO2).  Las partículas más dañinas para la salud, que son aquellas con un diámetro de 2,5 micrones o menos (≤ PM2.5). Llegan rápidamente al torrente sanguíneo y su exposición crónica constituye un riesgo para presentar enfermedades cardiovasculares.

La OMS estima que en 2016, aproximadamente el 58% de las muertes prematuras relacionadas con la contaminación atmosférica se debieron a cardiopatías isquémicas y accidentes cerebrovasculares.

Cuanto más bajos sean los niveles de contaminación del aire mejor será la salud cardiovascular y respiratoria de la población, tanto a largo como a corto plazo, las acciones en pro de  medios de transporte menos contaminantes, viviendas energéticamente eficientes, generación de electricidad y mejor gestión de residuos industriales y municipales permitirían reducir importantes fuentes de contaminación del aire tanto en las zonas urbanas como rurales.